Joe ha terminado la terapia y apenas lo he convencido de que vaya con su padre a hacer sus tareas en la granja y yo pueda acompañar a la señora Corina y a la señora Adriana a las compras.
A regañadientes ha aceptado Joe solo con la condición de enviar al chofer con nosotras. Vamos de camino hacia el supermercado y yo me concentro en la vista que me resulta hermosa, solo escucho como las señoras hablan sobre la familia y los hijos de Adriana.
Miro mi muñeca y llevo puesta la pulsera que Joe me