Joe
No sé en qué momento me he quedado dormido pero mi madre entra a mi habitación casi a trompicones y con la cara de pánico.
—Me han llamado… es Rose, está mal —dice con cara de angustia y me pongo de pie de inmediato, tomo unos zapatos deportivos y corro hacia donde ella va. Subimos al auto en segundo y nos encontramos conduciendo hacia allá.
—¿Qué está pasando? —le pregunto de manea histérica. Sé que está ocultando un par de lágrimas.
—Me ha llamado Tamy… dice que Rose no responde, le diero