CAPÍTULO 30. Fresas salvajes.
CAPÍTULO 30. Fresas salvajes.
Logan
No debería estar escuchando detrás de las ventanas, eso es evidente, pero es un efecto colateral de la puñetera silla que se mueve como un caracol, y de esta desconfianza natural que siento por todo y por todos desde que abrí los ojos.
Escuchar a Liliana hablándole a una planta de fresas como si fuera su madre me hace un nudo en el estómago, porque ella tiene también su cuota de desconfianza y de miedo. No sabe si soy una buena persona… en este punto honestam