Noche juntos.
En la casa real todo estaba tranquilo últimamente. Muchos de los empleados se preguntaban qué había pasado, pues no entendían el cambio repentino de la familia. Quizás era que ya sabían dónde estaba la princesa o se habían dado por vencidos en su búsqueda.
—Ya ha pasado un mes desde que nuestra hija se fue de casa —dijo Genoveva con tristeza—. Pensé que me acostumbraría, pero cada día la extraño más.
—Yo estoy igual —le respondió Guillermo dándole un beso en la frente.
—¿Crees que le tomará muc