Mundo ficciónIniciar sesiónLuego del momento vergonzoso que había sucedido, no quise volver a bajar para ver sus rostros. No entendía esa manía que tenia de dejarme en vergüenza yo misma, definitivamente no necesitaba de nadie para meter la pata.
Ridículo.
Suspire y apreté mis manos en puños. — Solo respira.
Me dije y era lo que estaba haciendo pero aun no podía calmar las miles de emociones que sentía. Ahí afuera, para ser más específica, en el comedor de mí casa se encontraba nada más y nada menos







