Cuando llegó el lunes, Zack se alegró mucho de poder ver a su hija otra vez.
El fin de semana había sido duro. No pudo dejar de pensar en su hija y en Moira y todo lo que hablaron, aparte del pasado y muchas preguntas de cómo hubiera sido la vida si tan solo un pequeño detalle fuera diferente… si hubiera tomado la decisión correcta…
Pero bueno, el hubiera no existía y solo le quedaba seguir con sus planes para corregir aunque sea un poco todas las desgracias de su vida y las de su familia rota