Moira volvió a suspirar, comenzando a guardar los restos de su almuerzo y el de su hija en una bolsa para desecharla luego.
Una vez acabó con eso, vio a Lutxi ahora haciendo muchas preguntas de ciencia a su padre y sonrió resignada, apartando la mirada para ver las bellas mariposas revolotear por todo el parque. Fue entonces que notó algo fuera de lugar entre unos arbustos a lo lejos.
Eran dos hombres semi-ocultos por las hojas. Y lo peor de eso fue que los reconoció al instante. Eran uno de lo