capítulo 11.
Capítulo 11
—¿Has averiguado quién fue el maldito? —preguntó Duncan, su voz cargada de irritación. La frustración no solo era evidente en sus palabras, sino en cada músculo tenso de su cuerpo, como si la impaciencia lo consumiera. Sus ojos brillaban con una mezcla peligrosa de ira contenida y desesperación.
Sentía que el tiempo se les escapaba de las manos, que cada segundo que pasaba con el misterio sin resolver era una nueva puñalada al corazón de su manada. El hecho de que Zaria estuviera viv