Capítulo 12
Era difícil de creer, incluso para quienes lo conocían desde hace siglos, que un vampiro, y no cualquiera, sino el mismísimo rey de los vampiros, estuviera compartiendo una conversación tranquila con una humana. Esteban, cuya frialdad era tan legendaria como su poder, llevaba más de media hora hablándole a Zaria. Le hablaba de su naturaleza, de su reino, de las antiguas tradiciones de su especie, y lo hacía con una paciencia inusual en él. Zaria lo observaba en silencio, con esa mira