Mundo ficciónIniciar sesiónDaniela arrugó el ceño.
—Claro que no, yo me he mantenido al margen, me he alejado de su vida, y fue usted el que me trajo a este lugar —reclamó—, y le recuerdo que está casado, y su esposa lo debe estar esperando, al igual que mi marido.
Carlos ladeó los labios, suspiró profundo.
—Parece que mi esposa no es de su agrado.
Daniela encogió sus hombros.
—No la he t
Parece que Carlos ya no tiene dudas, o al menos solo necesita corroborar sus conjeturas. ¿Qué opinan? Amenazó a Ely. ¿Creen que sea capaz de hacerle daño cuando sepa la verdad?







