Mundo ficciónIniciar sesiónLas palabras de Elizabeth, hicieron eco en la mente y el corazón de Carlos Mario, quien, sorprendido ante la declaración de ella, no acertaba a pronunciar palabra alguna.
—No tiene que decir nada Carlos, las cosas se hablaron claro entre nosotros, quedamos que cada uno confesaría sus sentimientos cuando en verdad lo sintiera y yo...—. La chica hizo una pausa, se acercó a él, tomó la mano del joven y se la puso en su pecho—. Sienta como mi corazón late por usted, esto yo
El Duque de Manizales haciendo de las suyas, lo bueno es que él si sabe respetar a la novia de su hermano, a diferencia de Carlos, que no hizo lo mismo con María Paz.







