Mundo ficciónIniciar sesiónRosario, no paraba de llorar en el auto de Fabián, parecía una niña temerosa, temblaba dentro del vehículo, mientras el fiscal conducía hasta la casa de la señora.
—Yo no quería, a mí me obligaron... ese maldito... asqueroso —repetía una y otra vez.
Fabián estacionó el vehículo frente a la antigua casa en la cual Rosario, residía. La ayudó a descender, ella no levantaba la cabeza, sentía que sus piernas no la sostenían, entonces el fiscal, la sost
Queridas lectoras les dejo estos capítulos recordándoles que hoy 8 de marzo no es una celebración como tal, sino la conmemoración de la lucha de unas mujeres trabajadoras por sus derechos, por lo tanto, todos los días debemos luchar por un mundo de equidad, libre de violencia. No olviden dejar sus reseñas. Gracias







