Mundo ficciónIniciar sesiónDaniela no pudo contener las lágrimas ante las palabras de él, era evidente que él estaba sufriendo y no quería dejarse ayudar. Era demasiado soberbio, orgulloso y estaba demasiado herido, pasando la saliva con dificultad ella habló:
—Así no quiera verme yo no voy a descansar hasta sacarlo de aquí — pronunció Daniela, con la voz entrecortada—. Usted no pudo secuestrar a María Paz, porque estuvo conmigo.
Carlos volvió a reírse, su profunda y fría m
Pobre Angélica le toca pagar los platos rotos, pero llegó su salvador. ¿Qué creen que suceda?







