Por fin había llegado la gran noche de estreno de la compañía de Chain. Lo había planeado tanto y personalmente se encargó de cada detalle que yo estaba incluso nerviosa de que algo saliera mal.
Pero de todos modos, todo saldría bien. Prácticamente todos los invitados se presentaron y los clientes potenciales ya comenzaban a acercarse a mi esposo, deseosos de conocer mejor la empresa y el diferencial que traía Cadena.
De vez en cuando nuestras miradas se cruzaban y nos sonreíamos en complicidad