ALESSIO
―¡Ay, no puede ser! ―exclamó Leo, con una expresión exagerada en su cara.
―¿Qué? ―replique, pero luego me arrepentí de haberlo hecho.
―Que no ves ―señala en dirección a Asha. Frunzo el entrecejo impaciente, no le respondo así que añade. ―Es rubia.
―¿Y eso en qué afecta? ―Resople exasperado.
Leo podía cabrear a cualquier persona, le gustaba salir con sus comentarios sarcásticos, pero su mayor talento era soltar la lengua de un modo burlesco. Decía las cosas tan directas que irritaba