No...
La relación entre Miranda y Matthew no tardó en llegar a oídos de Victoria, quién al enterarse sintió una extraña sensación de vacío en todo su cuerpo y un incomparable pesar en el pecho, cómo quien escucha una mala noticia, el corazón se le encogió al tiempo que sus esperanzas de tener un yerno italiano se desmoronaban.
¿Cómo era que Miranda había preferido a ese otro neoyorkino? No hacía ningún sentido.
— No estoy de acuerdo — expresó a Joseph, al momento de apagar las luces para dormir.
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