Capítulo 43. Emma, un recuerdo confuso
El almuerzo se sirvió en los jardines de la casa, bajo elegantes toldos ventilados. En la mesa familiar el ambiente era tenso, Demetrio estaba muy molesto por lo ocurrido, había discutido con Théo. Su amigo se había empeñado en justificar el comportamiento de su hija y Maureen, su esposa, había querido marcharse, pero Théo la mandó a callar. Aristo y Samantha no se hablaban, se sentaron con las gemelas entre ambos, por lo que estaban separados por dos sillas. Alec permanecía en silencio al lado