Las siguientes semanas Emily se dedicó a preparar una pintura de su abuelo. Hablaba con su esposo a diario, estaban de acuerdo con que era mejor estar lejos de casa porque Moonwalker estaba cerca, y ella agradecía aquel tiempo a solas. Le gustaba observar a los trabajadores de Carlos.
Se veían cansados, pero había cierta paz, aquel problema del agua debía haber dado mucho estrés a todos allí. Uno de los trabajadores apareció temprano llevando una de las máquinas de cortar césped de Carlos.