Una vez que sus hijos se marcharon, se reunió con su esposa. Ella siempre le esperaba con miradas cargadas de paz y tranquilidad sin embargo en aquella ocasión estaba realmente ansiosa y lo entendía.
—Nuestro hijo sufrió mucho. Y nada tuvo que ver con lo que ocultamos, sino con no haber estado pendientes de él.
—Lo sé, Justina, todos tuvimos situaciones complejas y nos dejamos llevar por eso. Le fallamos a Gabe antes, no podemos volver a hacerlo y vivir recriminándonos no va a servir, no le ser