Mientras la estrechaba entre sus brazos, con una urgente necesidad de querer llevársela con él, percibió la presencia de Luca. Y saberlo cerca de Christie y ser consciente de que no había intervenido para protegerla, lo hizo sentir furioso. Eso sin dejar de lado que aunque en menor grado, las emociones de posesividad del cazador, seguían presentes.
Ella es mía.
Gabe, el sigilo inhibe mis afectos, pero no quiere decir que no piense en ello.
Si la amaras de verdad, habrías intervenido. Te lo advi