Korvoz apareció y tras abrazarlos a ambos, decidieron trasladarse a la sala del trono. Ambos hermanos observaron como el monarca, se veía mal. No es que se estuviese deteriorando su salud, sino que la tensión por lo de Alec, lo tenía mal, demacrado.
—Les responderé a sus dudas. Ella es mía, mi compañera.
—¿Lo confirmaste?
—Lo hice, sí. Vengo de reunirme con Kellen, porque tanto él como Morgana lo sabían, pero no podían intervenir. Cuando Alec fue en representación mía a Boston, lo llamó la ener