Me perteneces
Capítulo 38
Kath sonrió al escucharlo decir aquello, hacía mucho tiempo que no escuchaba que le dijeran así, sintiendo un poco de nostalgia sus ojos se le cristalizaron.
A él se le estrujó el pecho al verla entristecerse.
Era creíble como una mujer tan… básica, porque sí, él seguía diciendo que ella era una mujer, básica sencilla, sin tantas voluptuosidades que llamaran la atención del género masculino, y aún así era una mujer exótica ante sus ojos, por eso le parecía increíb