El le había dicho que sentiría placer y si que lo estaba haciendo.
Se sentía vulnerable por la forma que estaba.
De rodillas, con el culo al aire, la cabeza contra el piso sintiendo las suaves hebras de la alfombra haciendo que no se lastimara la cara y con los tobillos y las muñecas enganchados a la barra.
Con unas tijeras se había tomado su tiempo de volver trizas su pijama.
Estuvo tentado en usar unas de las tiras para tapar sus ojos, pero no, el quería verla cada y que ella lo mirase en c