Había llegado del trabajo un tanto cabizbaja y es que la única forma de no sentirse... triste era distrayendo la mente.
Quería ser fuerte e indiferente con lo que le había sucedido hacerle ver a Zoe y a Diana que ella estaba bien y que realmente no le estaba afectando nada.
Que simplemente era un mal día.
Pero lo cierto era que no.
En su cabeza no dejaba de resonar esas palabras despectivas que fueron dirigidas hacia ella con tanto odio.
Por alguna razón la llevaron al pasado, esas mismas