—¿Qué es lo que en verdad deseas, Kelly?—le inquirió, sin apartar la vista y volvió a sentirse excitado por el gesto mecánico que ella hacía con la punta de su lengua, lamiendo su labio superior.
—¿Con el local, dices?
—En general. Cuéntame
—Eres un poco mandón, ¿sabes?
—¿Te incomoda?—la miró con fijeza, y ella negó, para luego bajar la vista intimidada ante su intensidad y eso ingresó como uno de los detalles que sumaban a la lista.
—Quiero construir mi propia senda, tomar mis decisiones, volv