Mundo ficciónIniciar sesión
Tuerzo los ojos y después sin mirarlo a los ojos desabotono esa camisa, lo hago botón por botón hasta llegar al último.
—Mírame a los ojos—me toma de la barbilla y me hace verlo a los ojos.
Veo sus ojos y esos ojos color miel se hacen obscuros y esas pestañas lacias se pronuncian más, trago saliva y lo empujo hacia atrás, claro él







