Capítulo 51 — La verdad incompleta
El sonido del timbre rompió la calma de la casa en una tarde que parecía demasiado tranquila para todo lo que se estaba gestando bajo la superficie. Nerina levantó la mirada desde la mesa donde revisaba unos planos, sintiendo ese leve presentimiento que últimamente no la abandonaba nunca. Caminó hacia la puerta con paso firme, sin prisa, pero con la mente alerta y cuando abrió, se encontró con una imagen que no esperaba… pero que en el fondo sabía que tarde o