Por Kelly
Desayunamos juntos, él preparó el café.
Luego regresó a mi dormitorio y abrió el vestidor.
-¿Trajiste toda tu ropa?
Pregunta con voz temblorosa y totalmente asombrado.
-Sí.
-¿De verdad pensabas abandonarme? Estoy desesperado por vos, por favor... nos casamos mañana.
Dice con lágrimas en los ojos.
Creo que recién en ese instante se dio cuenta que de verdad yo pensé en renunciar a todo, sin embargo lo tengo delante y ya no puedo pensar en vivir sin él.
-Ok.
Le digo yo.
Es que al tenerlo