CAPÍTULO 56. ¿TE ENCUENTRAS BIEN?
Desde el exterior de la calle, el acompañante del hombre que conducía la motocicleta, retiró el seguro de su arma y la detonó sobre el auto, ladeó los labios al observar la forma en la que Alexander abrió los ojos de par en par al descubrirlo.
Distinguió con claridad las palabras que gritó a su esposa.
«Al suelo»
Disfrutó de aquel momento, entonces un par de impactos fueron detonados, y en cuestión de segundos los tiros llegaron sobre los cristales del vehículo.
Madison dio un grito aterrador