CAPÍTULO 25. UNA TRAMPA BIEN PLANEADA
Días después.
Madison esperaba en un importante restaurante, en el cual tenía una cita con uno de los socios de la compañía con la que estaban negociando la compra del complejo en el que ella participaba. Miró su reloj y frunció el ceño con extrañeza al darse cuenta que no llegaba aquel empresario.
— ¿Va a ordenar algo? —el mesero cuestionó.
—Traeme una limonada, por favor —solicitó.
Minutos después de que el mesero le llevó lo que pidió, un hombre ingresó y caminó a ella a grandes zancadas