El espejo del baño del hotel tiene marcos de metal y luz de tubo fluorescente.
No es el mejor espejo. Pero es honesto.
Irina se mira a las seis y cuarto de la mañana. La silueta que devuelve el espejo es la misma que hace tres meses. La misma altura. La misma postura de quien se para derecha por hábito de obra, no por afectación. Los mismos hombros.
Excepto que no.
El cambio es pequeño. Lo suficientemente pequeño para que solo ella lo vea. Pero está ahí.
Un cambio de geometría. El tipo que nadi