Alessandro Ferrara
Estoy frente a frente a la que hoy en mi esposa, la mujer que va a resolver algunas incógnitas aunque sea contra su voluntad.
No ha hablado y ni siquiera me ha mirado en todo el rato que yo estuve mirándola fijamente. Bueno, yo también he decidido ignorarla mientras busco en mi estante el frasco que necesito, pero siento, apenas me doy media vuelta, el peso de su mirada, al pendiente de cada paso que doy.
Reviso cada una de las etiquetas de los frascos hasta que por fin doy