Capítulo 65. Último adiós
Alessandro Ferrara.
La ceremonia de nombramiento culmina y aún tengo el pecho ardiendo a causa del sello que acaban de ponerme.
Si por mí hubiera sido no se habría hecho en este marco tan difícil, en medio de un maldito funeral. Sobre todo porque esto, en vez de una ceremonia protocolar de una respetada organización de la mafia, más bien parece sacado de algún ritual satánico.
Según las justificaciones que vienen dándose desde que tengo uso de razón, esto es justo y necesario, es valorado como