Capítulo 19. La excusa perfecta
Alessandro Ferrara.
Estoy tirado en el suelo, después de recibir el golpe que debía ser para el hijo de la mujer que me engañó y que cree que soy tan idiota para seguir cayendo en sus engaños.
Leo llega hasta donde estoy e intenta ayudarme, pero yo reviso al niño, que me mira asustado y ver esa expresión en su rostro, despierta en mí el instinto sobreprotector.
Se ve tan frágil y asustado que me preocupa.
Intento moverme y no puedo, la pierna me duele porque allí recibí el impacto mientras lo