Samia sabía perfectamente de qué hablaba. Decir aquello frente a personas mayores era la situación más embarazosa que podía imaginar. Siguiendo su educación, con las mejillas encendidas respondió:
—Lo que él decida, yo lo acepto.
Johan, con su larga experiencia médica, había visto de todo… pero reconoció que aquello era demasiado pronto para unos jóvenes que apenas cumplían dieciocho años. Killian reflexionó un instante y añadió:
—Samia y yo somos el primer amor el uno del otro. Así que esos an