Mundo ficciónIniciar sesión—Mis corazones —exclamó mamá con calidez—. ¿Cómo les ha ido en el templo? ¿Se sienten cómodos? Seguramente ya habrán conocido a la hija de Amón.
—¿A Clem? Sí, la conocimos a ella y a su ángel —respondió Arthur.
—Son muy simpáticos —comentó Rek.
—Todavía me cuesta creer que te ganaras la voluntad de un bestrayo, Vi —







