Mundo de ficçãoIniciar sessãoDante miraba con sorpresa y confusión lo que su mano tocaba, y no podía creer que aquel monumento antiguo brillara.
—Pero, ¿qué? —dijo atónito.
—¿Cómo es posible? —entró, impactado y asustado por lo que sus ojos apreciaban.
—¿No que sólo era un monumento antiguo? —dijo Dante, con ironía.
—Te lo dije así porque no era información







