Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarco no sabía si dormía o despertaba. Su paso por aquella casa era una nebulosa en su cerebro. Pasaba la mitad de las noches fuera del ático, sentado en la escalera, escuchándola llorar y gritar… hasta que un día Helena dejó de hacerlo. Al siguiente, Marco se encontró la botella de agua en el mismo lugar frente a la puerta, y al siguiente por fin encontró el valor para mirar adentro.
Helena estaba sentada frente a la venta







