Juan Pablo Narra
Pasan los minutos y Camila no viene, ya no se escuchan ruidos, deben estar todos dormidos...si no llega voy por ella. En eso siento que se mueve el picaporte de mi puerta. Me pongo detrás y cuando ya está adentro cierro la puerta y ella se gira. Me acerco tomándola de la cintura la presiono contra mi cuerpo.
-Me tenías loco esperándote, déjame verte. ¡Eres hermosa!
Deje caer su bata al suelo, mientras la miraba con ese baby doll que le compré para que lo usara conmigo. Se veí