Javier Narra
Entré al dormitorio de mi princesa con dos tazones de Chocolate y las galletas que tanto le gustan rellenas de yogurt.
-Princesa acomódate y dame espacio para que disfrutemos de este pequeño regaloneo para olvidar este día.
-Pensé que ya no venias javito y que me habías dejado sola…
Dejé la bandeja aun lado y la mire haciendo un puchero mientras corrían lágrimas por sus mejillas. Me acerqué a ella. Se veía tan frágil y sequé sus lágrimas.
- ¡Princesa mírame! ¿Qué te paso duran