18.
MEGAN
La noche está en su punto más alto cuando regreso a la mansión. Esperaba a que las lucs estuvieran apagadas porque la hora de la cena fue hace ya mucho, sin embargo es todo lo contrario. Todo está encendido, como si cada persona de la mansión estuviera todavía en pie.
Para mi desgracia.
Parada en la entrada, observo a un guardia hablar por el comunicador, seguramente anunciando mi llegada, por lo que rápidamente limpio mis lágrimas e intento recomponerme, al tiempo en que veo salir de la