Mundo ficciónIniciar sesiónElla se incorpora un poco, se ve tensa y aun así sonríe ruborizada, como si hubiese dicho algo indebido y baja la vista. Subo de nuevo su rostro para que me vea a los ojos.
— ¡No Muñeca, desconozco el tema! – Ladea la cabeza interrogante — No hablo con “las chicas” – subrayo — porque no me interesa hablar cuando me encuentro en la… cama con ellas, no entablo conversaciones con nadie







