¿Qué más puede pedir un chico que cumple diecinueve años? Pues nada, tengo mis amigos, un bar y chicas lindas que admirar y que me coquetean.
Le doy un trago a mi cerveza mientras finjo reír de un mal chiste que hizo mi mejor amigo Hank. Observo a mí alrededor, las camareras sirviendo tragos, los chicos bailando y riendo. Es mi cumpleaños y creo que Dios me ha mandado un lindo regalo. Cerca de la barra hay una chica, a juzgar por su perfil es muy bonita. Su pelo es negro y está recogido en una