Rita
—Owen... Hey, dime algo —acaricio la mejilla del gran hombre pero este se queda inmóvil, está en un estado de shock muy grande—. Erick —llamo a mi esposo, me giro para verlo y está caminando de un lado a otro con el rostro sumamente horrorizado—.
¿Qué hago ahora?
Muerdo mi labio, estoy a punto de entrar en pánico. Tengo dos grandes hombres hechos mierda y necesito llegar al hospital.
—Tengo que ir al hospital —Erick se encamina a su auto a toda velocidad y yo lo sigo—.
— ¡Espera!, no puede