A la mañana siguiente, el ambiente en la casa se sentía diferente. La tensión de la noche anterior se había disipado, dejando un rastro de incertidumbre en el aire. Valeria se despertó con una sensación extraña, una mezcla de confusión y esperanza. La cercanía de Nicolás la había perturbado, pero también había despertado en ella una curiosidad que no podía ignorar.
Mientras se preparaba para el día, repasó los acontecimientos de la noche anterior. El masaje, la tensión, el impulso... Todo habí