Capítulo 49. La persecución.
Salieron del bar pasadas las tres de la madrugada, luego de que todo estuviese limpio, ordenado y apagado, y que el personal hubiese regresado a sus casas.
—¡El día estuvo genial! —exclamó Samantha llena de emoción.
Al hacer cierre de caja y ver las ganancias logradas, su alegría subió como la espuma.
—Pero no puedes mantener este ritmo cada día. Sabes que no te lo permitiré mientras estés embarazada —se quejó Robert estando de camino al Aston Martin.
Solo un pequeño grupo de guardaespaldas lo