Irina
Al abrir la ventana me quedé admirando la hermosa vista del lugar, aún no podía creer que estuviera aquí, era como un sueño, había salido del país, estaba divorciada de Collin, tenía mi propia empresa que pronto una parte estaría a mi nombre y también podría comprar mis propias cosas y sobre todo…
–¡Estoy en París!
Dí un par de saltos y volví a la cama, miré arriba y sentí de nuevo esa pequeña punzada en mi pecho, hubiera querido que la abuela estuviera aquí para ver lo bien que estoy aho