Mundo ficciónIniciar sesiónSamantha es una hermosa chica, con un corazón muy bondadoso que tristemente pierde a sus padres en un terrible accidente, quedando ella como única sobreviviente, ella junto a su mejor amiga Margot siempre fueron muy unidas, hasta que Samantha conoce a Tomás un CEO muy guapo que termina enamorándose de ella haciéndole creer que era un amor perfecto, aunque Margot nunca estuvo de acuerdo con esa relación, aun asi la apoyo, hasta que él día de su boda un terrible suceso le hace ver a Samantha que nada era como parecía ser, destrozándola completamente por dentro y haciendo qué huyera de su propia boda, topándose en el camino con un chico muy guapo y millonario que al verla queda completamente enamorado de ella y queriendo asi poder ayudarla pero ninguno de los dos se imagina las terribles situaciones que vendrán y por las que tienen que pasar
Leer másAl chocar con el hombre le tiro una carpeta con documentos que él iba leyendo al salir y ella sin ver al hombre con el que había tropezado, le dijo
-Discúlpeme por favor, fue un accidente.- y se agacho rápidamente a recoger los papeles que le había tirado al hombre.
Don José el portero corrió a ayudarla, mientras le decía
-Qué te pasa pequeña, hoy no andas en tus cinco sentidos, ¿Porque tan pensativa?
-No me pasa nada Don P**e, lo que pasa es que estaba pensando en alguien
-Ahh, ¿conque enamorada ehh?- le dijo el portero ayudándola a levantarse con los papeles en la mano, para entregárselos a su dueño.
-Le pido nuevamente, que me disculpe, es que no…- Marina no pudo terminar de hablar, pues acababa de ver con quien había tropezado y este no era otro que su profesor, el Licenciado Cardona.
-¿Usted?- dijo asombrada
-Sí, yo, ¿que le pasa señorita Romanov? ¿Ahora tropieza con la gente mientras piensa en las mentiras que les contara a sus compañeros de la universidad?-
-¿Mentiras? ¿Quien le dijo que yo voy por ahí diciendo mentiras?- le pregunto enojada mientras se unía a ellos Omar, que venía a buscar a Alejandro
-Buenas tardes Marina, hola Alejandro
-Hola Omar- contestaron al unísono tanto Marina como Alejandro, Omar noto que Marina estaba molesta y le pregunto
-Marina, ¿te pasa algo?
-A mi nada y solo espero que no hayas sido tu Omar, porque de ser así te vas a arrepentir toda tu vida.- y volviéndose le dijo al su profesor
-Y usted señor Cardona, averigüe primero si son mentiras y si tiene algo que reclamarme lo hace; no puede ser más idiota porque no es más grande y mire que es bastante grande.- El enojo de Marina era tal que no escucho al pobre Don José cuando se despidió.
Mientras la veían irse Alejandro se reía y Omar no entendía a que venía la amenaza de Marina.
-¿Me quieres decir que fue lo que paso aquí?
-Nada, solo que tropezó conmigo
-Y solo por eso se enojó, pero no entiendo, ¿porque me amenazo?
-Es que cuando se disculpaba, le he preguntado si ahora tropezaba con la gente por ir pensando en las mentiras que diría a sus compañeras
-¡demonios!, pero que bruto eres, no le hubieras dicho eso, ahora andara de mal humor toda la semana y no se calmara hasta no desquitarse, así que ten cuidado y más que nada debo pensar en cómo hacer para disculparme yo, aun cuando no tengo ni culpa ni pecado.
-Ya, hombre no pasara nada, vamos te invito un café y después vamos al gimnasio.
Marina llego al centro cultural y tomo su clase de ballet, todos sus compañeros que la conocían, se dieron cuenta de que algo había pasado, pues estaba de muy mal humor y todo empeoro cuando ninguno de los pasos de baile que sabía le salían como debían ser, por lo que Sandra Maldonado su instructora le llamo la atención y trato de que se calmara para que pudiera concentrarse en el baile, pero no resulto, por lo que al salir del centro cultural, estaba de peor humor y al llegar al gimnasio a las tres de la tarde, Pedro Torres, su instructor se dio cuenta, mas no comento nada y solo la ayudo a preparar el aparato de pesas que había escogido y la dejo sola.
No habían pasado ni quince minutos cuando Marina lo llamo
-Pedro ¿podrías ayudarme? - este se acerco
-¿En que necesitas ayuda Marina?
-A preparar las pesas, pon otros cinco kilos por favor, ya es hora de aumentar
-¿No es demasiado? Hasta ahora solo has podido levantar 55 kilos, y podrías lastimarte
-No va a pasar nada, tu ponlos por favor- la voz de Marina era dura y Pedro sabiendo que podía lastimarse pero no queriendo pelear con ella hizo lo que le pidió. No se había dado cuenta de que habían llegado los dos nuevos miembros que estaba esperando y no eran otros que Alejandro y Omar Cardona
Marina al verlos se enfadó más y ese fue el motivo por el que llamo a Pedro, para que preparara nuevamente el aparato incrementando el peso, en eso estaba cuando se acercaron Alejandro y Omar
-Hola Pedro, buenas tardes, como prometí ya estamos aquí.- dijo Alejandro
-Hola Alejandro ¿como se sienten hoy?
-Bien, por lo menos yo, pero lo de ayer sí que fue bastante pesado.- dijo Alejandro
-Pues yo aún me siento adolorido- se quejó Omar
-Es normal señores y más cuando no están acostumbrados a hacer ese tipo de ejercicios o a levantar ese peso y en repeticiones, ¡miren a esta chica va a levantar veintidos kilos más que ustedes!
-¿Qué? estas diciendo que va a levantar sesenta kilos en repeticiones? eso no puede ser.- dijo Alejandro viendo que era Marina
-Pues sí, o al menos intentara hacerlo, si lo logra estará trabajando con eso por un rato.
-Ya verás que si lo hare y más aún, pues tendrás que venir para aumentarlo en quince minutos; ¿está listo ya? - pregunto enojada, pues estaban dudando de ella
-Si linda, ya está listo
-No te atrevas a burlarte de mí o a ser condescendiente, no estoy de humor para soportar tonterías.- dijo Marina mientras se acomodaba en el banco para levantar la barra y hacer sus veinticinco repeticiones
-Si linda, ya me había dado cuenta.
-¿Quieres que te ayude?- pregunto Pedro preocupado
El silencio fue la respuesta que recibió de Marina, que no apartaba los ojos de Alejandro con coraje, por lo que este pregunto:
-¿Estas segura que una niña como tu podrá levantar ese peso?
-Espera y lo veras
Alejandro no perdía de vista la barra de las pesas, pues sabia lo peligroso que podría ser que estas le cayeran encima a la chica, pero vio que estaba decidida a levantar ese peso, pero no la creía capaz, todo cambio cuando Omar le pregunto:
-¿Que tienes, estas muy callado?
-Nada, es que no lo lograra y lo único que conseguirá es lastimarse, prepárate por si hay que ayudarla
-Yo no diría eso, miren como lo levanta.- les dijo Pedro y ambos volvieron para ver a Marina subir la barra y sacarla de sus apoyos, bajarla a su pecho y volverla a subir, para hacer la primera repetición.
-Vez, te lo dije Pedro, regresa en media hora para aumentar el peso otra vez- dijo mientras la volvía a bajar y subir la barra. Pedro asentía, mientras Alejandro y Omar ponían cara de tontos.
-Oye Pedro, una pregunta; ¿cuanto levantaron los novatos, para que se sorprendieran? - pregunto Marina alzando la voz
-Solo treinta y ocho kilos, querida, pero como dices, solo son novatos.
-Les falta mucho niños y tu Pedro no los trates mal, que a estos dos los conozco ¿entendido?- dijo Marina sonriendo, su mal humor se estaba esfumando
- Ya entendí cariño, ya entendí, pero no te preocupes que yo también los conozco y no son florecitas delicadas
- Mejor aún, no los canses mucho, para que los mandes con Benito.- aconsejo Marina
-De acuerdo y creo que eso les ayudara
- Ya lo creo que les ayudara
—Wow y qué enamorado te trajo flores hoy? Te lo tenías bien guardadito querida amiga—Dice mientras expreso una sonrisa—Pues déjame decirte que esas flores y esa caja de regalo no son para mí—Dice sarcásticamente mientras sonríe Samantha muy confundida le dice:—¿Y entonces para quién son?—¿Pues, para quién crees? Obviamente que, para ti, hace unas horas se apareció aquí tu querido Tomás, me dijo que te diera ese obsequio y se marchó sin dejarme decir ni una sola palabra, así que ahí tienes tu obsequio revísalo a ver con qué te vino a conquistar nuevamente el desgraciado de Tomás —Dice sarcásticamente—Realmente en otro momento este obsequio hubiese sido un detalle muy hermoso de su parte, pero ahora después de todo lo que ha pasado solo puedo tener un agradecimiento por haberme sacado de ese lugar y, aun así, eso no me hace olvidar su traición y tranquila amiga sea lo que sea que me haya enviado te lo puedas quedar tú, igual sé que será algo lindo, así que ábrelo y disfruta tú de s
—Mi amor por favor cuídate sí? ¿Cualquier cosa sabes que me puedes llamar ok? ¿Y si me lo permites me puedes dejar ir por ti mañana para llevarte a la consulta con el psicólogo? —Sabes Tomás, por ahora solo quiero descansar sí? —Dice mientras asiente con incomodidad De pronto entra la señora Lucía junto con Margot, Samantha muy confundida por verlas juntas le hace un gesto de sorpresa a Margot y esta le dice:—Me encontré abajo con la señora Lucía y me trajo hasta aquí, pero dime como estas amiga? ¿Qué fue lo que sucedió? Por favor dime —Dice mientras le da un fuerte abrazoSamantha observa a la señora Lucia con gestos de molestia y luego le responde a Margot—¿Tranquila amiga, te cuento todo en el camino sí? Ya mejor vámonos por favor —Asintió con molestia La señora Lucia al escuchar lo que Samantha acaba de decir, enseguida le dice: —Como que te vas? ¿Y a donde te vas? —Dice muy sorprendida mientras luego observa a Tomás El la observa y le dice:Si mama ella pasara unos dias en
Al día siguiente ella despierta y observa a Tomás dormido a un lado del cuarto sobre un sofá, por un momento se conmovió al verlo allí cuidando de ella, vinieron a su mente muchos recuerdos bonitos mientras suspiraba Luego con mucho cuidado intenta levantarse, pero Tomás la escucha e intenta levantarse cayendo al suelo y lastimándose la cabeza Ella enseguida se asusta y asintió con gestos de preocupación mientras le dice: —¿Tomás estas bien? —Preguntó muy preocupadaÉl se levanta de inmediato, comienza a sobar su cabeza y mientras sonríe le dice: —¿Si tranquila, realmente no me dolió mucho, así que no te preocupes sí? De pronto vuelve a caer al suelo completamente desmayado, Samantha baja de la camilla y comienza a pedir ayuda mientras se acerca e intenta despertarlo En ese instante llega una enferma e intenta levantarlo, pero no pudo lograrlo, así que tomo su pulso y se percató de que estaba normal, luego comienza a llamar a uno de los enfermeros mientras le pregunta a Samantha
Samantha comenzó a caminar muy despacio con la mirada completamente fuera de lugar, mientras que los oficiales iban detrás de ella, de pronto observa como unos paramédicos comienzan a subir a Camilo a la camillaElla reacciona y comienza a llamarlo muy preocupada, Camilo voltea, la observa y muy conmovido le dice:—¿Samantha estas bien? Por favor dime que estas bienSamantha con lágrimas en sus ojos expresa una sonrisa y comienza a correr hacia los brazos de Camilo, cuando de pronto se acerca muy rápido Tomás, su ex prometido y la abraza muy preocupadoCamilo queda completamente sorprendido sin saber quién era él y enseguida los paramédicos lo llevan hacia la ambulanciaSamantha quedo en shock al ver a su ex prometido en ese momento, así que enseguida lo mira y le dice:—Tomás, ¿qué estás haciendo aquí? —Asintió con nervios—¿Como me haces esa pregunta mi amor? Hice lo imposible por conseguirte por todas partes, sentía que me volvería loco, no sabía dónde estabas ¿pero dime estas bien





Último capítulo