Veinticinco minutos después...
Llego a salvo hasta mi destino y cuando estoy bajando del Uber, Thomas nos pasa por un lado y sigue de largo hasta el área de estacionamiento, pero antes de cruzar, él ladea la cabeza hacia mí dirección y baja concideradamente la velocidad. Cuando ve que estoy por cruzar las puertas dobles del edificio, su moto rechina sobre el pavimento al pisar el acelerador y desaparece de mi vista.
Suspiro y camino lentamente hacia el ascensor mientras recorro el lobby y sal