Camila
Vi la muerte pasar por mis ojos, como una señal de tener que haberme ido de esta casa cuando mi padre me dijo, pero ya lo decidí. Afrontaré lo que toque, seré fuerte.
—Déjame ayudarte.
Franco me sostiene, estaba mareada, mi cuerpo hoy colapsó. Quise decirle, no, estoy bien; pero no estaba bien, si daba un paso por mi cuenta caería al piso.
—Gracias.
Con paso lento me llevaba a mi habitación, me recostó en mi cama y me pidió descansar, reponerme para que mañana estuviera mejor.
—¿Estás có